Cada especie de colibrí es única, y tiene algo que los hace especiales. El colibrí de Ana por supuesto que no es ninguna excepción. ¿No te gustaría aprender algo más sobre esta fantástica ave?

¿Cuál es su hábitat?

El colibrí de Ana, o calypte anna, es una especie de colibrí que habita sobre todo en América del Norte, pero también se puede encontrar en el norte de México y el sur de Canadá. Sobre todo habita en zonas boscosas abiertas y de matorrales, aunque se ha adaptado muy bien a vivir en los jardines urbanos. Actualmente se estima que su población está compuesta por 1.500.000 ejemplares.

El nombre de “Ana” le viene por Anna Messena, una mujer que vivió en 1802 a 1887 en Europa. Fue una mujer prestigiosa, hija de un general militar que se casó con el segundo duque de Rivoli, lo que le sirvió para convertirse en Duquesa de Rivoli.

¿Es muy pequeño?

Dentro de la familia de los colibríes podríamos decir que es un ave de tamaño medio, ya que mide de 9 a 11 cm de largo cuando están bien desarrollados, pero según la región en la que vivan pueden ser más grande o más pequeño.

El dorso es de un color bronce mezclado con verde, con el pecho de color plomo pálido y los flancos verdes. Su pico es largo, recto y delgado, además de muy fuerte. El macho destaca porque tiene una corona y garganta de un color rojo carmesí iridiscente, con una cola oscura con unos puntos que parece que dibujen una y-griega. La hembra, por su parte, no tiene el rojo del cuello y la zona inferior es más verduzca.

Los colores de cada uno de los ejemplares de colibríes que hay distribuidos por la zona variará en base a su entorno. Gracias a estos colores, el ave encontrará un medio con el que poder camuflarse de los depredadores.

Un ave muy activa en libertad

Es un ave muy territorial que no le gusta nada compartir su zona con otros colibríes, ya que el tener que buscar un nuevo lugar para dormir, esconderse o comer es algo que les resulta muy difícil. Por ello, solapan sus territorios y los defienden a costa de su vida. No obstante, si hay bastante alimento, es posible que permita a otro colibrí el compartirlo.

Es capaz de vivir en zonas muy frías, gracias a que son capaces de disminuir el ritmo de su corazón. Pueden conservar así energía y mantener el calor corporal. Un tipo de proceso que se parece a la hibernación pero no es una hibernación real. Pueden usarlo todas las noches para mantenerse vivos y sanos durante los meses de invierno.

Su principal fuente de alimento es el néctar, como el resto de sus compañeros. Su lengua cuenta con un mecanismo que le permite obtener fácilmente el néctar de las plantas, de una manera rápida y sin usar mucha energía. Muchos expertos coinciden en que se trata del responsable de la polinización de las plantas de varias zonas, ya que no hay otro ser vivo en esos territorios capaz de hacerlo. Gracias a ellos, muchas plantas son capaces de sobrevivir.

Pero aparte del néctar necesitan otra fuente de alimento, así que también se alimenta de pequeños insectos que haya por la zona. Principalmente se alimentan de insectos voladores con alas, pero también pueden buscar algunos en las ramas y hojas de los árboles.

Durante los meses de invierno estos emigran a Bristih Columbia y Ariizona, en dónde comenzarán el proceso de cortejo de su pareja y pasarán al proceso de apareamiento. De hecho, es una de las especies de más colibríes que más se esfuerza por crear un noviazgo favorable.

Una vez que el apareamiento ha tenido éxito, la pareja se va por caminos separados. El macho buscará más hembras con las que aparearse antes del final de la temporada, mientras que la hembra se dedicará a buscar materiales con los que fabricar un nuevo en forma de copa en los que pondrá los dos huevos. Tras dos semanas de incubación, nacerán los pequeños que se mantendrán protegidos por la madre hasta alcanzar las cuatro o cinco semanas de vida.

Debido a que es un ave que se acostumbrado a vivir en jardines y cerca de los humanos, se ha convertido en l objetivo de una de las mascotas más comunes: el gato. Suelen ser cazados por los gatos salvajes y domésticos por la noche, cuando estos están durmiendo, aunque no se los comen. Simplemente los cazan sin más. En otras zonas, avispas, mantis religiosas y abejas son sus principales enemigos, así como las serpientes y las rañas. Aunque es una especie muy extendida, el hecho de que tenga tantos depredadores hace que los expertos estén un poco preocupados por el futuro de esta especie.